Viernes, 27 de Noviembre del 2020

La Audiencia Provincial de A Coruña ha aguado la fiesta a Jacinto Rodríguez Pérez, un viejo conocido de los vigilantes de la cofradía de Cabo de Cruz (Boiro) por su actividad como furtivo y también por sus amenazas cada vez que le llaman la atención. El tribunal ha ratificado una sentencia del 30 de junio emitida por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Ribeira que condena a Rodríguez Pérez a permanecer alejado durante seis meses de las playas donde fue descubierto en varias ocasiones extrayendo marisco de forma ilegal. El furtivo recurrió ese fallo, pero la Audiencia ratifica la condena por un delito de amenazas a uno de los vigilantes del pósito, Ramón Falcón Prego.

 

En concreto, la sentencia cita los arenales cuya explotación está en manos de las mariscadoras de la cofradía Virgen del Carmen de Cabo de Cruz. Es decir, los que van de Punta Peralto a Pedra Rubia: playa de Barraña, Carregueiros, Retorta, Ladeira do Chazo, Mañons y Ladeira de Triñans. Tampoco puede aproximarse a menos de 200 metros del muelle de Cabo de Cruz.

 

Además, Jacinto Rodríguez tampoco puede ponerse en contacto con Ramón Falcón «por cualquier medio de comunicación o medio informático o telemático, contacto escrito, verbal o visual».

 

 

El vigilante de la cofradía denunció al mariscador ilegal en febrero pasado. Ese día, bien temprano, sobre las siete de la mañana, Falcón estaba trabajando, cuando, en la playa de Barraña, vio a seis personas que estaban extrayendo almejas de forma ilegal. Entonces se dirigió hacia ellas y Jacinto Rodríguez lo recibió con las amenazas de que le iba a romper las piernas si tocaba el marisco que llevaban encima y con que le iba a clavar el rastrillo en la cabeza. Incluso llegó a empujarle, según el relato de los hechos probados incluido en la sentencia.

 

El guardapesca estaba acompañado por un compañero, que actuó como testigo de los hechos. Ya con anterioridad, dice el fallo del juzgado de Ribeira, ratificado ahora por la Audiencia, se produjeron encontronazos parecidos con Falcón y con otros vigilantes, que derivaron en denuncias. De hecho, Rodríguez tiene encima otras tres sentencias condenatorias por faltas de injurias y amenazas, entre otras.

 

La resolución judicial de junio pasado contra el furtivo de Cabo de Cruz fue una de las dos primeras que se emitieron tras la reforma del Código Penal, que considera un delito practicar el furtivismo. Están contempladas incluso penas de cárcel, pero, de momento, no se han impuesto ningunas en Galicia.

 

Otro fallo condenatorio en Ribeira

 

La sentencia condenatoria contra Jacinto Rodríguez coincidió con otra emitida también por un juzgado de Ribeira (esta vez por el número 2) contra otro mariscador ilegal, Juan Carlos Santiago Rodríguez. Este, en noviembre del 2015, extraía marisco sin autorización y se puso agresivo con el personal del pósito que vigilaba la playa de O Chazo. Incluso forcejeó con uno de los vigilantes, y en el transcurso de la discusión el acusado dijo al denunciante que se informaría «sobre su lugar de residencia y que lo iba a esperar en su lugar de trabajo, así como que le iba a quemar el coche».

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

2010 Asociación Gallega de Guardas Particulares de Campo - Email: contacto@guarderiogalego.es
Diseñado por Ritech